Los mecanismos y dinámicas de las redes sociales nos impulsan a mostrar nuestra mejor cara y a expresar nuestra opinión sobre cualquier asunto, haciéndonos creer que somos personas interesantes, abanderando el narcisismo como una religión o como una seña de identidad moderna. Es así como nos hemos convertido en “yonkis del like”. ¿Qué pasaría si un día nos mirásemos al espejo y la imagen de nuestro propio reflejo pudiese pertenecer a cualquiera sin nuestro expreso consentimiento?  La disposición de estos elementos genera a su vez una paradoja: la de que un objeto tangible que proviene de un uso analógico se pueda transformar en un portal que se apropia del reflejo del espectador, como si fuera un enlace hacia el territorio 2.0. El proyecto #bewatermarkmyfriend consiste en apropiarse de retratos ajenos en el momento en el que se suben a las redes sociales, a través de los espejos y  un hashtag como nexo de unión entre los participantes y yo. Reunidas las imágenes bajo ese mismo hashtag, pasarían a formar parte de mi propiedad, y así poder darles otra utilidad.Esta acción alude principalmente al hecho de que constantemente estamos ofreciendo nuestra propia imagen para uso y apropiación de cualquiera. Nos preocupamos excesivamente de la apariencia del autoretrato, pero no del uso que podrían darle. Existe una cierta confianza ciega y autosuficiencia a la hora de dejar constancia de nuestra presencia en el mundo. Me interesa proponer un sistema de reflexión sobre la imagen, internet, y sobre la necesidad de relatar nuestras vidas de forma virtual, para dar visibilidad a ese gran agujero legal que supone internet… Este proyecto tiene varias etapas: la primera sería la realización de un listado de espacios adecuados para albergar el proyecto, espacios dónde los espejos sean elementos fundamentales para la futura intervención. Estos espacios alojarían en sus espejos los vinilos autoadhesivos con los nombres de las principales marcas de agua de empresas correspondientes a bancos de imágenes libres de derechos de autor como: Shuterstock, Getty Images, etc. además de otro sencillo vinilo fuera o en un lugar menos central del espejo invitando a subir su reflectograma a las redes sociales bajo el hasthag #bewatermarkmyfriend. El proyecto finaliza con una selección de las imágenes apropiadas, intervenidas de un modo u otro para dotarlas de una nueva función y significado devolviéndoselas a su autor a través de email o correo postal de forma anónima.